Carnaval de Chipiona

                    Entre el confeti y las serpentinas usted tiene el carnaval de Chipiona

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Declarado de Interés Turístico de Andalucía

Uno de  los Más importantes de la provincia

Cartel Carnaval 2013


   El carnaval es actualmente, por derecho propio, la fiesta chipionera por excelencia. Fiesta que resurgió en 1984 y que manteniendo las raíces y esencias del carnaval de Cádiz, con el paso de los años se ha consolidado como uno de los más importantes carnavales, de cuantos se celebran en nuestra provincia.

Pregonerá 2007 PDF Imprimir Correo electrónico
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PobreEl mejor 

Isabel Fallos

 

Isabel Fallos

Una de las acepciones de pregón es, "Publicar en alta voz por calles y plazas, o en lugares públicos una cosa que con viene que todos sepan"... y esta pregone­ra quiere que sepan el amor, o casi devo­ción, que mi familia y yo sentimos por esta bendita tierra de Chipiona.

Ya son cuatro generaciones las que seguimos pisando las huellas que dejó marcadas en estas blancas arenas mi padre, Miguel, y hoy estaría muy orgullo­so de ver como van naciendo niños y niñas de su semilla, heredando el cariño y el respeto que él nos enseño a sentir por este pueblo, al que tanto quiso y, cono­ciéndolo, aunque después se alegrara, sé que sentiría una cierta preocupación ante la noticia de que este año sea yo la encar­gada de pregonar la fiesta grande de Chipiona, su Carnaval.

Cuando Pepe Moreno, el Concejal de Fiestas, me lo propuso, no me pude negar, como no me niego a nada que me pida Chipiona si está en mi mano hacerlo, pero inmediatamente me acordé de todos los que me enseñaron a querer a Chipiona y ya no están, porque los que siguen junto a mi lo van a vivir conmigo. Se me agolparon los recuerdos de una infancia y adolescencia maravillosa vivida en el Barrio, donde Chipiona se vestía de marinera y ven­dimiadora, y se iba con los marineros a echar las redes al mar, a mariscar en los corrales, a coger muergos en la playa de Micaela y, en Septiembre, a sus viñedos para endulzar la vida de su gente con las uvas de moscatel.

Aunque hayan pasado los años, y con ellos, evi­dentemente, hemos cambiado nosotros y el mismo pueblo, sigo conservando intactas las sensaciones que me producía entrar cada verano a respirar su vida, sus olores a pan a uva y a sal, su brisa suave y limpia y un nerviosismo alegre y bullicioso cuando pisábamos sus calles y mi padre le decía a mi madre siempre, Doña Mati ya estás en tu pueblo.

Se que son vivencias que comparto con casi todas esas personas que tuvimos la suerte de arribar en este pueblo marinero, y se nos enredó el corazón en sus atardeceres, en sus mareas y, en su alegría.

Cada pregón tiene la impronta y la experiencia del que los pronuncia, son muchas las voces de mujeres y hombres que han pregonado magistral­mente el Carnaval, yo sumo mi voz a la de todos ellos, espero estar a la altura de su categoría y devolverle parte de todo lo que me ha dado.

 

“Ser pregonera ha sido para mí una gran mezcla de sensaciones”

Isabel Fallos

 

Será el próximo diez de febrero cuando la artista sevillana Isabel Fayos asuma el papel de pregonera del Carnaval. En él criticará la actual forma de vida de aquellos que "arrasan" Chipiona en las vacaciones pero, eso sí, desde el respeto y el cariño que le otorga el sentirse parte de este pueblo.

-Ha comentado que su nombramiento como pregonera ha supuesto muchas responsabilidades...

-Si, es verdad. He echado un vistazo a entrevistas de otros pregoneros y siempre decimos lo mismo. En mi caso fue además una mezcla de sensaciones, estoy muy vinculada al pueblo, somos ya cuatro generaciones las que venimos al pueblo y fue una sensación muy fuerte, por supuesto con nostalgia de que mi padre ya no está, de las ausencias de la gente que me ha enseñado a querer a Chipiona y por supuesto responsabilidad y mucho temor, claro que sí. Toda esta coctelera de sensaciones dijo que sí de pronto porque, entre otras cosas, mi familia me hubiera matado si hubiera dicho que no.

-¿Cómo recuerda el momento del ofrecimiento para ser pregonera?

-El concejal de Fiestas, Pepe Moreno, me lo había dicho hace ya tres o cuatro años pero el día que me llamó iba yo a hacer un programa de radio que tenía hasta hace poco en Cantillana y sonó el teléfono y me lo comunicó. Que este año quería que fuera yo. La verdad es que fueron sinceros porque fue después de descartar a Carlos Herrera y a Juan y medio, a los que les cuesta mucho porque son gente que tienen una agenda muy comprometida y si no tienen tanto vinculación con algo pues te ponen mil pegas... la verdad es que en ese sentido fueron sinceros porque aparte de que tocaron a ellos y dijeron que no, por lo que fuera, la verdad es que Pepe Moreno me lo había dicho a mí hace unos años ... y me gustó. Nunca suelo decir que no a Chipiona.

-¿Cual es su vinculación con el pueblo?

-Empecé a venir aquí con mi familia cuando tenía tres meses y hasta el día de hoy no hemos dejado de venir. Además, antes se veraneaba de verdad, porque el período vacacional empezaba en junio-el día de San Pedro, me acuerdo perfectamente- y terminaba a finales de septiembre, con lo cual yo me llevaba cuatro meses de mi vida aquí que eran los mejores porque en Sevilla estaba la escuela, estaba con mis padres, más vigilada, y aquí era una delicia. Eran cuatro meses vinculada a la gente mayor, que a mi me gusta mucho y era divertidísimo porque me pasaba todo el día en el Barrio. Y mi vinculación es esa, que no sólo estoy yo aquí sino toda mi familia.

-¿Y con el Carnaval?

-Yo no soy muy de disfrazarme y eso. Cuando estoy metida en el follón, me gusta, pero yo soy muy poco creativa en este sentido. Cuando yo venía, me dejaban los tres disfraces y me los poma y punto. No sé decirle, pero viví el Carnaval de Cádiz hace unos años y sin temor a exagerar porque evidentemente el Carnaval de Cádiz es estupendo, a mi me gusta muchísimo más el de chipiona.. me encantó. Quizás porque es más recogido, pero la creatividad y la gracia que hay aquí... es increíble. Como la Cabalgata, aunque siempre lo he visto desde fuera excepto cuando me he disfrazado pero siempre me he divertido mucho.

-¿Cómo va a ser su pregón?

-Va a ser un recorrido por lo que le he comentado anteriormente de las vivencias en el barrio. Aunque no se trata en el Carnaval de recordar tristezas ni mucho menos pero sí darle su sitio a esos ratos entrañables que los más jóvenes no los conocéis, para dejar ese recuerdo en su sitio y para que los que no lo han conocido, que sepan que hubo otra forma de hacer vida en Chipiona.

-¿Se trata de recordar lo vivido?

-Se trata de hablar por supuesto del Carnaval pero sobre, todo de cómo vivíamos en el Barrio, que ha cambiado muchísimo. De lo que me hago eco es de la clientela, como yo digo, de la gente que no respeta tanto a este pueblo como pasaba antes, que los que veníamos aquí nos sentíamos familia de Chipiona, con todo el respeto que hay que tenerle a eso. Yo voy a criticar eso, la falta de respeto, los chipichangas... es un toque de atención no como sevillana sino como chipionera a esa falta de respeto de entrar en los sitios sin camiseta, avasallando...

-¿Le ha costado mucho trabajo prepararlo?

-La verdad es que sí, aparte de la responsabilidad de la que hablábamos antes. Cuando alguien te invita a hacer un pregón, que considero que es de una magnitud grande porque es la fiesta por excelencia de Chipiona, lo que tu quieres es estar a nivel o a la altura de 1a responsabilidad. Yo había hecho otros pregones de otro tipo pero no de Carnaval y tenía mi temor. Pero coincidió con que me puse mala de la garganta y estuve dos días sin poder hablar apenas nada y estuve sin salir de casa, así que aproveché para escribir al menos la estructura, después ya lo fue desarrollando.

-Me comentaba que no quería que el pregón tuviera matices tristes, pero este año Chipiona notará varias pérdidas...

-Sin duda. Yo creo que a la gente hay que darle su sitio. No sólo a Rocío Jurado sin duda alguna, porque ella era Chipiona y ella pregonaba esta cultura por donde iba. También a Ricardo Naval que hizo mucho por esta tierna v a quien voy a echar mucho de menos. Yo soy muy exagerada y en i in pregón me gustaría meter a todo el mundo pero evidentemente no puede ser así, pero las personas que son más conocidas par su profesión y por su vinculación a Chipiona pues claro que tienen que tener su sitio. Y lamentablemente también Juan de la Rosa, que ha querido y han luchado por este pueblo. Se trata de hacer un pequeño recuerdo a su vida.

información

Pregon del Carnaval de Chipiona

Dios te salve chipiona
Perla gloriosa del mar,
De los que no te valoran
De los que te quieren mal.

Dios te salve Chipiona
De los que ensucian tus playas,
De los que enseñan sus pellas
Por donde quiera que vayan,
Porque no usan camisetas
Ni guayaberas de rayas.

De los que hablan a voces
Como si estuvieras sorda,
De los que no reconocen
Las cosas que a ti te estorban.

La prepotencia de algunos
Que entran en este pueblo
Sin miramiento ninguno,
Avasallando tus calles
Creyendo que el pueblo es suyo.

Con sus chándal de Domingo
Que tan agustito andan
Señaladito el ombligo,
Comprenderán los amigos,
Que le llamen chipichanda.

Que no es por menospreciar,
Pero vaya modelitos
Que traen de la capitá.

Y claro que todo el mundo
Puede vestir como guste,
Pero con este mal gusto
Estamos perdiendo el lustre.

Nos dice un sabio refrán
Para hombres y mujeres,
Que donde fueres
Has lo que vieres.

Y yo nunca he visto aquí
Y llevo aquí media vida,
Esta forma de vestir
Y me parece mentira.

Muy al contrario señores,
Yo recuerdo que en el barrio
Donde sobraba el sabor,
Vi los primeros freperrys
Y muchos chemilacot.

Si, los nikis del cocodrilo
Que se pusieron de moda
Y hoy te lo compras por ná
Pero en aquellos entonces
Era una barbaridad.

Y la gente se ponía
Sus mejores vestimentas
Para dar un paseito
O pa’ sentarse en la puerta.

Pa ir al cine de verano
Para bailar en las lanzas
Con nuestros buenos zapatos
Ni con botines ni chanclas..

Al mohama, al picoco
¡Que Alegría de pandillas!
Todo nos sabía a poco
Sin comernos una rosquilla.

Éramos de la familia,
Porque con cada verano
Se reanudaba la vida,
Entre auténticos hermanos.

Eran casas alegres
De un barrio de alegría
Y aunque poco sobraba
Todo se compartía.

Una misma familia
Era la vecindad
Donde todo cabía
Menos la soledad.

Las noches de verano
Sentadas en la acera
Nos contaban historias
Del barrio las abuelas.

Y venían los duendes
Con arte a despertar
A todos los ausentes
Desde la eternidad.

Que este pueblo siempre ha sido
Cercano y hospitalario
Con quien lo hemos querido
Y hemos sido solidarios.

De las costumbres horteras
A las que me he referido,
No se den por aludidos
Los que no sientan así,
Los que se vean definidos
Que no sigan por ahí.

Vamos a cuidar Chipiona,
Los de dentro y los de fuera,
Que esta tierra nos espera
Llena de buenas personas.

Llevémosla por bandera
Que ella también nos adora,
Y es la única manera
De devolverle a esta tierra
Los valores que atesora.

La humildad, la cercanía
La belleza, la alegría
Su gran hospitalidad,
Esta gran algarabía
Cuando llega el carnaval.

Chipioneros, Chipioneras
Esta mujer que os pregona
Os pide vuestro permiso
Para sentirme aquí mismo
Una más de Chipiona.

 

Excmo. Sr. Alcalde, Autoridades, organización oficial del Carnaval
chipionero 2007. Queridos amigos:

Ni que decir tiene que es para mi un grandísimo honor que hayáis contado conmigo para pregonar el carnaval 2007 , la fiesta grande de este pueblo, que por estos días, le dibuja una sonrisa a la vida, se la pone por montera y la saca a pasear sus calles para reírse de lo divino y de lo humano.
Por estos días, se abre un paréntesis para que quepa la alegría, toda la que se pueda recabar, a pesar de los problemas de cada uno, que estamos en Carnaval, y eso significa, crítica, denuncia y libertad, para poder decir cantando, lo que ha veces no podemos decir hablando, por eso hay que estar atentos a las ingeniosas letras de las chirigotas, comparsas, cuartetos y coros con las que disfrutamos tanto y, en este pregón,quiero que quepan todas las gente que de un modo u otro participan desde las peñas, agrupaciones, asociaciones de vecinos o simplemente dentro de un disfraz a engrandecer estas fiesta y que son los verdaderos artífices de este maravilloso Carnaval, a la pregonera y damas infantiles de la Plaza vieja. A la Delegación Municipal de fiestas, a la sta. perla del carnaval 2007. Al autor del cartel A la asociación de vecinos Atlántico El Barrio, la alcancía, la de Pozo Romero, asociación de Mujeres Progresistas. Agrupación de cabalgata “Scipionis”, “El café de media tarde”. Peña Cruz del Mar. Peña No jeci Quizá. Peña El Chusco. Peña El Mono. Peña Peñita. A la Asociación de Amas de Casa a la Asociación de vecinos Meca Baja, a Mercedes y Pilar Galvía Jurado que son las que nos han hecho estos maravillosos trajes, y a la chirigota del Popo y que cantan así de bien. Gracias a todos. Aquí canta la chirigota.

Os he pedido permiso para hablaros como chipionera, no como sevillana y poder denunciar así, las cosas de chipiona que por quererla me duelen igual que a vosotros, y para enaltecer sus cosas buenas, que por fortuna son muchas.
Quiero en esta noche ser, la voz de todas esas personas que han querido y defendido a chipiona y que nunca podrán subirse a este escenario para piropearla en voz alta, bien porque ya no están, o porque no puedan hacerlo por las circunstancias que sea, hoy quiero ser la voz del mar, de este mar que nos convoca cada verano y acaricia las playas de Chipiona, esas playas que han sido testigo del discurrir de nuestras vidas.
Yo he tenido la suerte en Sevilla de nacer en el barrio de Triana en una casa humilde rodeada de gente buena y de mucho cariño y, en Chipiona el privilegio de crecer también en el barrio en la calle Capitán Cortés que hoy se llama el barrio. Rodeada de gente sencilla, maravillosa y alegre con las que he compartido los años más felices de mi vida.
Aquí están representadas las dunas, las barcas en secano, lo que se veía al salir de la calle El Barrio. En la misma arena estaban la casa de Frasquita la ovejita en la que estuvimos veraneando algunos años, frente, la casa del rubicano y allí mismo, la casa de Emilia y Salvador donde yo me pasaba casi todo el tiempo disfrutando de la alegría arrolladora de Emilia y toda su familia, en la casa de mi amiga Regli con la que también compartí juegos y risas, y es curioso, no teníamos tantas comodidades como ahora, pero éramos muchísimo más felices ¿porqué será?. Será porque todavía en este pueblo no había en Febrero Carnaval.
Es necesario rescatar estos recuerdos, para refrescar la memoria de los que hemos tenido la suerte de vivirlo y, para informar a nuestros hijos y a los jóvenes que no han conocido esa historia de Chipiona, para que conozcan que hubo una forma de vida inocente y entrañable que nos hizo querer profundamente a Chipiona y a su gente.

Aquí están todos conmigo
En el mar que represento,
Yo le serví de sustento
A marineros amigos.

Cuantas veces se han dormido
Con la danza de mis olas,
Cuantas noches han oído
Suspiros de caracolas.

Cuantas veces me han echado
Sus redes de amanecer,
Y he vaciado mis entrañas
Para darles de comer.

Ellos conocen mi furia
Mis calmas y mis mareas,
Mi coqueteo con la lluvia
Y mi envidia a las estrellas.

Surcan mis aguas cantando
Y alegran mi corazón,
Mientras están faenando
En la pesca del cazón.

Ni cazones tengo ya
Para poder regalarles
Se están cargando la mar
Y nadie viene a salvarme.

No me robéis más arena
para ponerme en su sitio
viviendas como colmenas

No contaminéis mis aguas
con cosas ton horrorosas
que con tantos desperdicios
parezco una cochambrosa.

Yo, que no dejo de besar
La playa de las canteras,
De Regla y la Cruz del mar
y hasta la de Micaela
que me la quieren quitar.

Que a los pies del Santuario
Extiendo mi espuma blanca
Pa’ que a La Virgen de Regla
No se le enreden las algas.

Y a lo lejos se adivina
Cuando estoy en bajamar
La piedra de Salmedina
Con sueños de eternidad.

Y abrazo la luz del Faro
Que quiere jugar conmigo
Igual que el ratón y el gato
En un continuo tiovivo.

Y recojo en las mareas
Mis aguas pa’ que se vean
Las piedras de mis corrales
Y podáis en mis rincones
Mariscar un buen cangrejo
O un cubo de camarones.

¿Donde están mis marineros?
Los que venían a pescar
Estrellitas y luceros
y caballitos de mar.

¿Donde están mis marineros?
Que no puedo respirar,
entre basura me muero
Y no me quieren limpiar.

¿Dónde están mis marineros?
Mis hombres de chipiona
Aquellas buenas personas
Que tanto me protegieron.

Estarán buscando nuevos
Veleros pa’ navegar
Por las corrientes del cielo
Con sus velas desplegá.

Y los que están en el suelo
No los llames, te lo ruego
Que ahora están en carnaval,
Viviendo su carnaval.

Viviendo el Carnaval están los del suelo y los del cielo, como nuestra Rocío Jurado y nuestro Ricardo Naval y los muchos chipioneros que se han venido a asomar a los balcones del cielo para ver su Carnaval.
Juan ignacio Sardi que tantos años pintó de colores la cara de chipiona para vestirla de carnaval en sus carteles. Manuel Camacho Francés “El Chusco” que endulzó con sus letras y sus músicas tantos y tantos carnavales y dejó tan buenos discípulos.
Rocío Jurado fue pregonera del Carnaval 2003 vestida de lo que era una estrella, una estrella que llenó con su maravillosa voz de ilusión y encanto el aire del mundo entero y el aire de su pueblo de chipiona más que a ninguno. La mujer que había detrás de esa estrella, a la que yo, como todos vosotros tuve la suerte de conocer, era cariñosa, cercana y tremendamente frágil, muy distinta de lo que aparentaba ser para el mundo del espectáculo. Ella se desvivía por venir a su pueblo y respirar en la Cruz del Mar el bajío que desprende el agua, de sal y de algas que debe ser sin duda alguna el olor del cielo, porque te transporta, te eleva y te transforma. Le encantaba la berza, el moscatel y todo lo que saliera de esta bendita tierra, y a eso no puede ella renunciar por la muerte, porque Rocío. Rocío Mohedano Jurado es eterna.
Y a su lado estará Ricardo Naval, ocupando un balcón de privilegio donde asomarse a su pueblo también en estos días de color y fiesta, para darle el toque de distinción que el sabía darle a los momentos especiales, era un gran anfitrión de chipiona y para chipiona. El también se dolía de los cambios que había experimentado chipiona con el paso del tiempo, recordaba cuando era costumbre arreglarse para salir a pasear de noche, tomarse una copa o un simple helado y, entraban en su casa artistas, escritores, pintores, poetas, cantantes o gente con profesiones distintas, guapos y oliendo a gloria, con educación y respeto, que es como se debe entrar en cualquier parte y, nos daban las tantas oyéndolo contar anécdotas e historias vividas. Te echaremos de menos Ricardo, un beso y un aplauso allá donde estés, amigo.
Si algo caracteriza a Chipiona es su gracia, lo que yo me he reído aquí y me sigo riendo con las ocurrencias de su gente no tiene nombre. 
Recuerdo una ocasión en que vinieron unos vecinos de Sevilla a Chipiona por primera vez, era un matrimonio encantador pero gordísimo los dos, yo no se lo que podían pesar juntos, una barbaridad porque eran inmensos, total, que lo típico, se van a la avenida de Regla a montarse en un coche de caballos, y de momento bien, pero cuando anduvieron unos metros el caballo estaba eslomaito, no podía tirar de ellos, y el cochero ni corto ni perezoso, se baja del pescante y les dice, mira joio Dios, ya estáis abajo los dos que el animal no puede con tanto peso, y al matrimonio les dio por reírse y no se podían bajar de la risa floja que les entró. 
Aquí hay anécdotas buenísimas, que no tienen nada que envidiarle a cualquier chiste, como os he dicho antes, yo me llevaba mucho tiempo metida en la casa de los vecinos del barrio porque me lo pasaba muy bien. Y una de ellas me contó lo que le pasó en un viaje. Antes no era frecuente que la gente saliera del pueblo, todo cambió, afortunadamente, cuando entraron los partidos políticos, como decía ella, para pelotear a la vencidad, organizaban viajes para que se airearan un poquito, en este caso fue a Sevilla, a la hora de comer, le plantificaron por delante un bistec con patatas, y ella, muerta de hambre, trinca la carne con las manos y se dispone a comérsela, el monitor que la ve, va y le dice, fulanita, mira eso no se come así hija, con la mano izquierda coges el tenedor y con la derecha el cuchillo, eso y el bistec que me lo como con el coño.

Bendita gracia, bendita inocencia y bendita espontaneidad, y benditos tos nosotros que estamos en Carnaval. 
El recuerdo primero que yo tengo de cantar, es aquí en chipiona. Mi padre era un gran aficionado al flamenco, y en casa de Frasquita la ovejita, que tenía una pequeña taberna, me ponía encima de la mesa a cantar fandangos para sus amigos, aún recuerdo su cara de satisfacción.

Pues bien en homenaje a ese recuerdo, y al sofocón que le haciamos pasar a mi madre cuando veníamos en los amarillos, voy a cantar un tanguillo con este maravilloso coro, que he compuesto para mi pueblo de Chipiona.

Yo no quiero recordarlo
Cuando éramos chiquillos
Que tormento era montarnos
Todos en los amarillos.

Colchones cubos y palas
Y pelotas de colores
Ay que experiencia más mala
Con santísimas calores.

Que cantidad de mareos
Cuanto queda pa llegar,
Donde está que no lo veo
Niño te quieres sentar.

Hasta que como Colón
Alguién gritaba veo tierra
Es el Faro, qué ilusión.

Madre mira a lo lejos
Que ya se asoma
Ya se divisa el faro de chipiona
Estaros quietesitos
que hemos llegao
vaya tela el viaje que me habéis dao..

Madre mira a lo lejos
Que se ve el mar
Quitate las aletas de bucear,
Que con una caída tengo bastante
Que forma de llegar los veraneantes.

Dicen que andando caminos
Todos conducen a Roma
Será después de haber ido
Antes para Chipiona.

Que no hay cristiano en el mundo
Que haya pisao tus arenas
Y se sienta vagabundo
Cuando esta lejos de ellas.

Y si ha tomado su sangre
Que es el dulce moscatel
Es que no lo libra nadie
De querer verla otra vez.

Hasta que como Colón
Alguién grita tierra veo
Y este cuento se acabó.

Madre mira a lo lejos

¡VIVA EL CARNAVAL DE CHIPIONA!
¡VIVA CHIPIONA SIEMPRE¡
¡QUE VIVAN LOS CHIPIONEROS¡